
Julián está cansado, escucha a
Cornell con la mente en blanco con
destellos de Isabel, solo destellos.
Recuerda a Antonia (su mente ya no está en blanco por si no se dieron cuenta) recuerda sus besos, sus uñas azules, sus monólogos, su voz y sus cejas de diablita. Pero el recuerdo dura lo que dura el nombrar cada descripción de ella.
¡ Lo saluda Jim ! lo cual le provoca uno que otro pensamiento un cuanto homosexual ya que adora sus labios y no sabe si se debe a que es porque los quiere tener como él o porque los considera besables. Por su puesto que lo anteriormente mencionado solo lo sabe él, ya que a la hora que se lo comenta a Eduardo, Alfredo o Fernando las mofas sin duda alguna serían interminables.
Julián está cansado y aún no sabe por qué, lo cual da lo
mismo. Cuando uno se siente de una manera, ¡ solo se
siente así ! como cuando uno se enamora; ¿por qué estoy
enamorado? ¡Bah, qué sé yo! pero de que lo estoy, lo estoy,
así de simple.
Julián está cansado y no está interesado en saber el por
qué de su cansancio, por ende no es algo que tenga mayor
relevancia para él. Lo que sí debería preocuparle es que no
entró a clases de Taller de Movimiento el día de hoy, una vez
más, lo hecho, hecho está...una vez más. Por mientras, su casi
nulo cargo de conciencia lo calma Ninna diciéndole que
"Borre y retroceda" al mismo tiempo que gira la cabeza
levemente para lograr ver si la joven que lo estuvo mirando
por extensos minutos se ha ido...y así es.
Julián sigue cansado sin saber por qué, quizás las sonrisas
que robó alguna vez le atrofiaron las neuronas ya que aún le
rebotan un par entremedio de sus pensamientos. Se lo ha
comentado a Denisse, su mejor amiga, pero ella le responde
siempre lo mismo: "Ay, estás tan loquito", mientras le acaricia
sus rulos.
Antonia persiste ahí, colgada de uno de sus rulos. Eduardo lo
critica por ser "tan pegao con las minas" lo que es obvio debido
a que para él las mujeres pasan por su vida/cuerpo con la misma
frecuencia de los autos que pasan por fuera de su casa (eso es
seguido porque vive en una avenida).
Julián se aburre luego también de las mujeres, pero por lo
menos las recuerda por más tiempo; sin el afán de melancolía.
Al contrario, su afán es netamente sexual, si no fuera por los
recuerdos que le generan cada una de ellas, no se encerraría tan
seguido en el baño, lo cual tiene consecuencias MUY relajantes
(el lo llama "terapia masculina").
Julián está cansado y comienza a darse cuenta que se debe a
tanta "terapia masculina".




2 comentarios:
Hueon Pajeroooooooooooooooooooo!!!!
Su amiga Dennise es seca!! jajajaj, too porque es mi tocaya :$!
Tengo sueño, acabo de llegar.. gracias por las papitash :)
Estudiaaaaaar ¬¬'
DENISSE!!!
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